Para profesores

Prompter para profesores, pensado para una clase online de una hora

Una clase no es un video de treinta segundos. Wispim lleva un guion largo a tu ritmo, se queda quieto mientras respondes una pregunta y compone el texto como a tus ojos les conviene.

Coming to the App Store 6 tomas gratis. iPhone, iOS 16 o posterior.

En el minuto cuarenta mandan los ajustes aburridos

Un clip corto perdona casi todo; una clase grabada, no. Lo que te mantiene dentro del texto en el tercer bloque son dos cosas poco vistosas: dónde está la línea de lectura y cómo está compuesta la letra.

La línea de lectura se mueve. La altura a la que el prompter sostiene la frase que estás diciendo es ajustable. Súbela y la mirada pasa la hora entera cerca del objetivo; bájala hacia el centro y ves más de lo que viene después, que es lo que quieres cuando el guion son definiciones y listas.

«Tamaño del texto», «Márgenes laterales», interlineado y grosor de la letra se ajustan por separado, en «Aspecto del teleprompter». Márgenes anchos dan líneas cortas, y una línea corta es menos recorrido de ojos por frase: justo lo que cansa en una toma larga. Un grosor mayor aguanta la luz dura del aula, y el cuerpo se cambia pellizcando.

Cuando una pregunta te devuelve tres párrafos atrás, arrastras el guion hasta la definición que ya diste: una flecha marca la línea donde ibas y, en cuanto vuelves a hablar, el prompter te encuentra. Tocar una palabra hace lo mismo sin pausar nada. Los dos gestos, con el resto, en prompter por voz.

La letra grande del sistema, respetada

La interfaz de Wispim —la lista de guiones, «Ajustes», la pantalla previa a la toma— sigue el tamaño de texto del sistema, incluidos los tamaños de accesibilidad: si tu iPhone vive con la letra grande porque así es como lees, no hay que devolverlo atrás para usar un apuntador. El guion se escala aparte, y es a propósito: el texto que lees a un metro, detrás del portátil, no es el mismo que el de unos ajustes que tienes en la mano.

Parar, responder y no tocar nada

Una clase casi nunca va del tirón. Dices la orden de pausa y el prompter se queda donde estás; la de continuar lo pone en marcha, y así se salta también de frase.

Los «Comandos de voz» existen en diez idiomas: inglés, español, alemán, francés, polaco, italiano, portugués, ruso, ucraniano y turco. Los otros seis idiomas de la interfaz no tienen frases de comando, y la app lo dice en vez de ofrecer una lista que no responde.

Los botones de volumen retroceden o avanzan una frase. Están marcados como experimentales y no funcionan dentro de las apps de cámara, porque ahí se los queda el disparador.

No hay cuenta atrás de 3-2-1: en «Voz» y en «Sonido» el prompter espera a que hables. La «Espera inicial» —desactivada, o de 5, 10 o 20 segundos— pertenece a «Constante» y se ve también dentro de la ventana flotante. Si das clases en línea en directo, lo que cambia está en videollamadas.

Clase bilingüe: tres números que no son el mismo

Son tres cifras, y hablan de cosas distintas:

  • La interfaz de la app está en 16 idiomas, entera, hasta los mensajes de error.
  • El seguimiento por voz funciona en cualquier idioma que tu iPhone reconozca: más de 60 combinaciones de idioma y región en la iOS actual. El reconocedor es el del sistema, y la lista depende de la versión de iOS y de los paquetes instalados.
  • Los «Comandos de voz» son esos diez idiomas, y solo esos.

Leer en voz alta en una lengua que el teléfono no descifra —latín en clase, un dialecto que el reconocedor destroza— es el trabajo de «Sonido»: avanza con la presencia de voz, no con las palabras. Y «Constante» no necesita micrófono.

La pregunta que va a hacer el centro

El reconocimiento se ejecuta en el propio iPhone allí donde el idioma lo permite. Donde no hay modelo en el dispositivo, iOS envía el audio a Apple para convertirlo en texto: esos idiomas van marcados en «Idioma de reconocimiento» antes de empezar y durante la toma aparece un aviso. A nosotros no nos llega nada: ni el guion, ni el audio, ni las transcripciones.

La analítica de producto es seudónima, no anónima, se procesa en la UE y se apaga con un interruptor en «Ajustes». Lo que necesite quien lleve la protección de datos del centro está en la política de privacidad, por ahora solo en inglés.

Antes de pagar nada

Gratis tienes seis tomas y guiones sin límite, y en ellas funciona el apuntador completo: «Voz», «Sonido» y «Constante», la ventana flotante, los «Comandos de voz» y la tipografía de arriba.

Un curso son más de seis tomas, y para eso está Pro: quita el límite y añade «Importar archivo» desde PDF, Word y RTF, con suscripción mensual o anual o con una compra única. Aunque no importes archivos, quedan «Pegar del portapapeles» y «Nuevo guion».

Wispim es una app de iPhone con iOS 16 o posterior. No existe versión para iPad, Mac, Apple Watch ni Vision Pro.

Preguntas

¿Puedo pausar el prompter sin tocar el teléfono?

Sí, hablando. Pausar, seguir y saltar de una frase a otra son «Comandos de voz», y las frases se pueden reescribir en cada idioma, que es lo que conviene cuando hablas una hora seguida: eliges algo que no te vaya a salir solo en mitad de una explicación. Existen en diez idiomas, el español entre ellos.

¿Wispim respeta el tamaño de letra que tengo puesto en el iPhone?

Sí. La interfaz de la app sigue el tamaño de texto del sistema, incluidos los tamaños de accesibilidad, así que no hace falta devolver el teléfono a la letra pequeña para usar un apuntador. El guion se escala aparte: «Tamaño del texto», «Márgenes laterales», interlineado y grosor de la letra son ajustes independientes, y durante la toma el cuerpo se cambia pellizcando la pantalla.

¿Y si doy clase en un idioma que el iPhone no reconoce?

Para eso está «Sonido», que avanza con la presencia de voz y no con las palabras. El seguimiento por voz en sí funciona en cualquier idioma que tu iPhone reconozca —más de 60 combinaciones de idioma y región en la iOS actual—, y los 16 idiomas de la interfaz están dentro de esa lista. Si prefieres no depender del micrófono, «Constante» lee a la «Velocidad» que le fijes.

¿Adónde va el audio de mi clase?

Depende del idioma, y la app te lo dice antes de que empieces. El reconocimiento se ejecuta en el propio iPhone allí donde el idioma lo permite; donde no hay modelo en el dispositivo, iOS envía el audio a Apple para convertirlo en texto, y esos idiomas van marcados en «Idioma de reconocimiento». A nosotros no nos llega nada: ni el guion, ni el audio, ni las transcripciones.