Cómo funciona
Prompter por voz: el texto te sigue a ti, no al reloj
Un apuntador normal avanza al ritmo que le pongas antes de empezar, y el que habla va detrás. Wispim escucha y lleva el guion hasta las palabras que acabas de decir.
Qué quiere decir «sigue tu voz», palabra por palabra
En el modo «Voz», Wispim reconoce lo que dices y avanza hasta las palabras que has pronunciado de verdad. Es literal:
- Te paras y el texto se para contigo: espera, no sigue solo.
- Aceleras y te sigue: no te quedas hablando por encima de una línea que ya pasó.
- Repites una frase anterior y el guion vuelve atrás, hasta esa frase.
Puedes hablar como habla la gente: a trompicones, con pausas, repitiendo una frase que no salió. El texto se adapta a ti y no al revés.
Por qué la velocidad fija es el problema de fondo
Casi todos los apuntadores para iPhone avanzan al ritmo que configuras antes de empezar, y a partir de ahí quien habla se pasa la toma persiguiendo el texto o esperándolo. Se nota al ver la grabación: la mirada baja a buscar la línea. Si el guion te espera, miras a la cámara y lees a la vez.
Voz, Sonido y Constante: cuál elegir
El modo se elige antes de empezar, en «Modo de avance», junto a «Idioma de reconocimiento», «Tamaño del texto», «Texto en espejo», «Velocidad» y «Espera inicial».
| Modo | A qué hace caso | Cuándo usarlo |
|---|---|---|
| Voz | las palabras que reconoce | lo habitual: hablar a cámara, un discurso, una clase |
| Sonido | que estés hablando, no lo que dices | ruido de fondo, acústica difícil, idiomas sin reconocimiento |
| Constante | una velocidad fija en palabras por minuto | tiempos medidos, guion ajeno, grabar sin micrófono |
«Sonido», cuando el reconocimiento no acompaña
«Sonido» reacciona a que se te oiga hablar, no a lo que dices: mientras suena tu voz el texto avanza; en cuanto te callas, se detiene. Es el modo de la sala con eco y del micrófono lejos, y el de leer en un idioma que tu iPhone no reconoce, porque no necesita reconocimiento.
«Constante», y la «Espera inicial»
«Constante» es el teleprompter de toda la vida: velocidad fija en palabras por minuto, y a veces es justo lo que hace falta. En «Voz» y en «Sonido» no hay ningún 3-2-1: no habría nada que contar, los dos esperan a que hables. La «Espera inicial» es de «Constante» —desactivada, o de 5, 10 o 20 segundos, el tiempo de colocarte— y se ve también «En ventana flotante», así que el teléfono puede quedarse en el trípode.
Dónde ocurre el reconocimiento, exactamente
Conviene hilar fino, porque es una promesa sobre tus datos.
Wispim pide reconocimiento en el propio iPhone siempre que tu idioma lo admita. Cuando no hay modelo en el dispositivo, iOS manda el audio a Apple para convertirlo en texto: ese es el circuito de Apple, no el nuestro, y a nosotros el audio no nos llega nunca. La lista «Idioma de reconocimiento» marca esos idiomas antes de la toma, y si pasa a mitad de una grabación la app te avisa. Por eso esta página no promete que el audio no salga nunca del teléfono: donde sale, lo sabes antes y durante.
Lo demás no nos llega: ni los guiones ni sus títulos, ni el audio, ni las transcripciones. El detalle está en la política de privacidad, de momento publicada solo en inglés.
Cuando el seguimiento se pierde
Hablar es desordenado, y un apuntador que lo ignore falla cuando más falta hace. Tres cosas te devuelven el control:
- Comandos de voz. Pausar, seguir y saltar de una frase a otra, diciéndolo en voz alta. Existen en diez idiomas, el español entre ellos, y las frases se reescriben en «Ajustes».
- Tocar una palabra. Tocas cualquier punto del guion y la lectura continúa desde ahí. Funciona en los tres modos y no pausa nada.
- Recorrer el guion con el dedo. Arrastras el texto para mirar más adelante o repasar una línea que ya pasó. El seguimiento se queda a la espera, una flecha señala dónde lo dejaste y, en cuanto vuelves a leer, el apuntador te encuentra.
Los botones de volumen retroceden o adelantan una frase, con dos límites que conviene decir de entrada: están marcados como experimentales y no funcionan dentro de las apps de cámara, donde se los queda el disparador.
Si otra app se lleva el micrófono —lo que pasa al darle a grabar—, Wispim cambia solo a «Constante» para que la toma no se congele, te lo dice y vuelve a la voz en cuanto el micrófono queda libre. Grabando en Cámara, Instagram y TikTok el seguimiento no se interrumpe: son las tres apps en las que está probado.
A partir de aquí
Todo esto se vuelve útil cuando el guion se queda encima de la app con la que grabas: de eso va la ventana flotante. Si lo tuyo son las reuniones y no las grabaciones, tu página es el prompter para videollamadas.
Preguntas
¿Qué pasa si me trabo o me salgo del guion?
No se rompe nada. En el modo «Voz» el apuntador va detrás de las palabras que dices de verdad: si te paras, espera; si aceleras, te sigue; si repites una frase anterior, vuelve a ella. Puedes improvisar un rato y retomar el guion donde quieras: toca la palabra por la que quieres seguir y la lectura continúa desde ahí.
¿Mi voz sale del iPhone?
Casi siempre no, y cuando sí, la app te lo dice. El reconocimiento se hace en el propio iPhone siempre que tu idioma lo admita. Si no hay modelo en el dispositivo, iOS manda el audio a Apple para convertirlo en texto: esos idiomas aparecen marcados en «Idioma de reconocimiento» antes de que empiece la toma, y la app también avisa durante la grabación. Tus guiones, el audio y las transcripciones no nos llegan.
¿En qué idiomas funciona el seguimiento por voz?
Son tres cifras distintas y conviene no mezclarlas. El seguimiento por voz funciona en cualquier idioma que reconozca tu iPhone: más de 60 combinaciones de idioma y región en la iOS actual. La interfaz de la app está en 16 idiomas. Los «Comandos de voz» existen en 10, el español entre ellos, y las frases se pueden reescribir.
¿Y si el reconocimiento no acaba de funcionar en mi idioma?
Cambia a «Sonido»: ese modo reacciona al habla en sí, no a las palabras, y sirve incluso donde el iPhone no entiende nada de lo que dices. Y si prefieres algo previsible, queda «Constante», con la «Velocidad» que tú fijes y una «Espera inicial» de 5, 10 o 20 segundos.